Hola mi niñ@

Otro mes más sin que estés aún en camino. Hoy no me apetece lamentarme, ni enfadarme, ni sentir pena o rabia.

Hoy quiero afrontar este nuevo aplazamiento de nuestro encuentro de otra manera, quiero decírtelo a ti directamente. Quiero que sepas que no me voy a rendir por tenerte a mi lado, que los golpes no importan, que yo seguiré luchando por ti.

Tienes una mami muy luchadora que cuando quiere algo se lo propone, no importa lo que cueste, ¡¡ya lo verás!!. Y  te quiero a ti, te quiero ya antes de que existas, antes ni siquiera que estés en camino. En mis sueños ya te veo, y estamos junt@s y hacemos mil cosas. Tengo tantas cosas que enseñarte, que tienes que ver, oír, oler, tocar, sentir... y yo estaré, ahí, junto a ti, acompañándote en ese camino largo que es la vida.

Había aguantado hoy sin llorar y no puedo parar mientras te escribo esto. Y te lo escribo porque quiero que sepas que a día de hoy, yo ya te quiero aunque no estés aquí, y que estoy peleando por ti, cueste lo que cueste. Que quizás cuando estemos junt@s las cosas no sean fáciles siempre, que hayan malos momentos o que haya cosas que no comprendes o que te hagan enfadar o sentir mal por decisiones que yo he tomado... pueden pasar muchas cosas, pero siempre estaré a tu lado para protegerte, quererte y demostrarte que eres alguien muy buscad@ por mí, muy querid@ y desead@ desde hace mucho mucho mucho tiempo... demasiado. Y si he llegado hasta aquí, tres fracasos no me van a echar para atrás.

Tengo el estribillo de una canción que no se me va de la cabeza... si de aquí un tiempo te has convertido en Dúnia... y si eres Àlex solo hay que cambiar el género de la palabra...

Te quiero, mi vida.


Y sabes que eres la princesa de mis sueños encantados
cuántas guerras he librado por tenerte aquí a mi lado
no me canso de buscarte
no me importaría arriesgarte
si al final de esta aventura yo lograra conquistarte

Y he pintado a mi princesa en un cuadro imaginario
le cantaba en el oído susurrando muy despacio
tanto tiempo he naufragado y sólo sé que no fue en vano, no he dejado de intentarlo
porque creo en los milagros