Durante la cuarta semana del embarazo, su bebé (denominado "embrión") consta de dos capas de células (el epiblasto y el hipoblasto) que se desarrollarán hasta formar los órganos y las partes del cuerpo del bebé. En este momento, también se están desarrollando otras dos estructuras: el amnios y el saco vitelino. El amnios, que contiene el líquido amniótico, recubrirá y protegerá al embrión en desarrollo. El saco vitelino producirá sangre y ayudará a alimentar al embrión hasta que la placenta lleve a cabo esta función.
El embrión en la semana 4 de embarazo tiene el tamaño aproximado de una judía y crece un milímetro al día. Sus ojos empiezan a distinguirse como dos puntos negros.
Empiezan a desarrollarse los bultitos que formarán más tarde sus brazos y piernas.
Además, en la cuarta semana ya habrá capas de tejido que formarán el rostro de tu bebé. Su diminuto corazón, formado ahora por una única cámara, va más rápido.



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